Algo más de nuestro pueblo

La ciudad de El Prat de Llobregat se encuentra en la comarca del Baix Llobregat en la provincia de Barcelona, comunidad autónoma de Cataluña, España y forma parte del área metropolitana de Barcelona. En su término municipal se encuentran infraestructuras de gran importancia para Barcelona como el Aeropuerto de Barcelona, y una vez finalizadas las obras del desvío del Río Llobregat una parte de la zona portuaria del puerto de Barcelona. La ciudad se encuentra a orillas del Mar Mediterráneo y su término municipal de una superficie de 32,23 km² linda con los de Barcelona, Hospitalet de Llobregat, Cornellá de Llobregat, San Baudilio de Llobregat y Viladecans. El terreno es prácticamente llano y su altitud máxima (5 metros) se encuentra en la Plaça de la Vila. Las localidades hermanadas con El Prat son Garrovillas de Alconétar (Cáceres), Gibara (Cuba), Kukra Hill (Nicaragua) y el condado de Fingal (Irlanda).Clima El Prat tiene clima mediterráneo, con veranos cálidos e inviernos templados y relativamente húmedos. La temperatura media anual es de 15,6 °C. La de las máximas es de 19,8 °C y la de las mínimas de 11,3 °C. La media de precipitación anual es de 628 litros por metro cuadrado, aunque la cantidad varía notablemente de un año a otro. Las precipitaciones muestran dos mínimos (febrero y julio) y dos máximos (mayo y octubre). En muy pocas ocasiones, ha nevado, y cuando lo ha hecho, ha sido durante un período pequeño. La última vez que nevó fue el día 8 de marzo de 2010, haciéndolo durante todo el día, siendo la mayor nevada en 25 años. En el periodo 1971-2001 los datos meteorológicos más relevantes registrados en el aeropuerto fueron: Temperaturas: La temperatura más baja registrada fue de -7,2ºC. El mes más frío es enero, con una media de 8,9ºC. El mes más cálido es julio, con una media de 23ºC. La temperatura más alta registrada fue de 34,2ºC. Precipitación: El mes menos lluvioso es julio, con una media de 20 l/m². El mes más lluvioso es octubre, con una media de 91 l/m². La máxima precipitación recogida en 24 horas fue de 174 l/m². El Prat es el único municipio creado cuyo territorio se encuentra íntegramente en el delta del Llobregat. Las tierras de El Prat comienzan a ser habitadas hacia el siglo X, mucho antes de la creación del núcleo urbano. A finales del siglo XVII El Prat todavía no formaba poblado pero poseía una vida legal independiente con un consejo y unas ordenaciones municipales desde 1689. El siglo XVII es el del nacimiento de El Prat urbano. Así, entre 1720 y 1740 comienzan a construirse las primeras casas alrededor de los edificios de la plaza, hecho motivado por la autorización concedida a Bernat Gual, un granjero, para abrir una carnicería próxima a un cruce de caminos (lo que hoy es la Plaça de la Vila). Posteriormente, se concedía el derecho papal para tener una parroquia propia, y más tarde crecían a los alrededores el hostal (que hacía las funciones de taberna y panadería, aparte de las que su nombre indica). La apertura de la carnicería, su buena situación, la construcción de la parroquia y la del hostal, favorecieron que varios artesanos se instalaran en el lugar. A lo largo del siglo las casas se agruparán en dos hileras que se extenderán paralelamente hacia el norte resiguiendo los dos lados de uno de los caminos. Así se formará la primera calle del pueblo, la única que habrá durante mucho tiempo: la calle Major. Poco después el pequeño núcleo se ve favorecido por la barca que el mismo Bernat Gual pone en servicio para pasar el río, ya que para ir a comerciar a Barcelona se requería remontar el río (que en aquel tiempo transcurría justo al este de la hilera de casas) hasta el primer puente, en Martorell, a 23 km de allí, lo que suponía un viaje de un día sólo para ir. Con la barca, el trayecto quedó reducido a ocho kilómetros, cosa que hizo que muchos más campesinos se interesaran en instalarse en El Prat. Al empezar el siglo XIX, la economía de la población está basada todavía en una agricultura tradicional, fundamentada en el trabajo familiar y en la contratación temporal de jornaleros en los momentos de más trabajo. A lo largo del siglo, el crecimiento de la actividad agrícola, juntamente con el incremento demográfico, provocará un aumento del número de jornaleros. Éstos, junto a los artesanos, serán los artífices del crecimiento del núcleo urbano. La construcción del puente de Ferran Puig para cruzar el río (1873), la llegada del ferrocarril (1881) y el descubrimiento del agua artesiana (1893) abrieron perspectivas de desarrollo a la población que se materializarán en el siglo XX. El Prat afronta la entrada del nuevo siglo con un hecho fundamental en el campo: la consolidación de los cultivos de regadío, que han conseguido desbancar totalmente a los cereales de secano. Casi todas las tierras han sido adaptadas a los nuevos productos, mucho más rentables, y eso ha repercutido en la mejora de la situación general de la población agrícola y jornalera. El Prat vive unos años de expansión gracias a la comercialización de los excedentes agrícolas, y gozan de especial reconocimiento por su calidad la alcachofa, la lechuga y el melón. La ruptura con las formas de vida tradicionales vendrá provocada, básicamente, por la llegada de la industria y la instalación de la aviación. El paso de mano de obra del campo a la fábrica, la llegada masiva de trabajadores de otros lugares y la consolidación de la semanada en substitución del inseguro jornal, contribuirán a alterar profundamente la configuración social y cultural de El Prat. En 1917, con la instalación de la Papelera Española, en 1923 con los tres aeródromos en funcionamiento (eran los campos de la Aeronáutica Naval, el de Josep Canudas y el de la compañía francesa Latecoère) y en 1926 con la puesta en funcionamiento de La Seda, serán años clave en el proceso de transición de la sociedad agraria a la industrial. La consolidación del proceso industrializador comportará la llegada masiva de nuevos pobladores que se encontrarán con una ciudad que no está preparada para acoger este flujo demográfico. El Prat de 1950 tenía 10.038 habitantes y 25 años más tarde, en 1975, la población total era de 51.058 personas. Los principales déficit se sitúan en la falta de viviendas y de plazas escolares pero también se hacen evidentes en los servicios, especialmente en el agua y en el alcantarillado. A lo largo de los años setenta del siglo XX El Prat vivió un importante crecimiento, no siempre equilibrado, para adaptarse a la nueva realidad social. En los años ochenta el crecimiento urbano continuó y se ampliaron los polígonos industriales con la llegada de nuevas empresas. Las preocupaciones urbanísticas van dirigidas a conseguir una mejora en los equipamientos, especialmente en los barrios más densificados y con más carencias, en un intento de racionalizar el urbanismo incontrolado de las décadas anteriores y equilibrar el crecimiento. [editar] Símbolos El escudo del Prat de Llobregat se define por el siguiente blasón: Escudo losanjado: de azur, un grindel de argén ornamentado de oro y un cogollo de oro con el diente en la cabeza y mirando hacia dentro pasadas en sautor. Por timbre una corona mural de pueblo. Fue aprobado el 29 de marzo de 2001 y publicado en el DOGC el 23 de abril del mismo año con el número de documento 3373. Su Fiesta Mayor se celebra el último fin de semana de septiembre de cada año, coincidiendo con las Fiestas de la Merce en Barcelona, aunque es una coincidencia puramente temporal puesto que la Fiesta Mayor de El Prat se debe a San Cosme y San Damián. También son patrones de la localidad San Pedro y San Pablo. La segunda semana de diciembre se celebra la feria avícola de la raza Prat dedicada principalmente a una raza de pollo autóctona del municipio: el pollo de raza Prat, también conocido como Pota Blava. En el término municipal se encuentran algunos edificios de cierto interés histórico y arquitectónico: La telegrafía, obra del arquitecto Josep Puig i Cadafalch en 1911 es la única estación telegráfica de la Marconi Wireless Telegraph Company que se conserva en territorio español. Se ha reformado recientemente y en la actualidad se encuentra en terreno del Aeropuerto de Barcelona y el acceso está controlado por AENA. La Granja la Ricarda es un edificio del Modernismo catalán construido en 1907. Aunque su autoría no está clara, algunos la atribuyen al arquitecto militar Francisco Bastos. Fue una de las granjas más modernas de su época, dedicada a la producción de leche. Fue demolida por la ampliación del aeropuerto y se ha reconstruido pieza por pieza en el Prat de Llobregat, en camí de Cal Silet. El mural de cerámica de la terminal B del aeropuerto, obra de Joan Miró, 1970. La casa consistorial en la Plaça de la Vila, edificio neogótico del año 1905 La Torre Balcells que actualmente alberga una de las 3 bandas de música municipales y el centro de interpretación del delta del Río Llobregat El edificio del Colegio de la Seda, antigua biblioteca y posteriormente colegio de la fábrica de La Seda de Barcelona El cuartel de Carabineros y la casa Semàfor, recientemente reformados se puede visitar y entrar dentro por una pasarela construida en su interior, en un lugar de gran belleza. El Artesà, antiguo teatro levantado por los campesinos y ciudadanos de la villa en la primera década del siglo XX. Ahora convertido en bar con terraza.

viernes, 19 de julio de 2019

Tres regidors pratencs al Consell Comarcal del Baix Llobregat


Avui s'ha constituït el Consell Comarcal del Baix Llobregat, que presidirà la alcaldesa de Vallirana, la socialista Eva Martínez i que consta de trenta vuit consellers.


Tal i com els va informar El Prat al Día, en edicions anteriors, tres seran els regidors pratencs que formaran part d'aquest Consell Comarcal, Juan Pedro Pérez, pel PSC, Jordi Ibern, per ERC i Antonio Miguel Ruiz, per Ciudadanos.

Malgrat tot cap dels consellers pratencs formarà part del cartipàs del govern de l'ens supramunicipal


L'IES Illa dels Banyols ofereix un cicle sobre Guia, informació i Assistències Turístiques

El proper curs 2019-20 es realitzarà al IES Illa dels Banyols un cicle formatiu de  Guia,
Informació i Assistències Turístiques, adaptat amb el curs TCP d’hoste o hostessa en terminals, mitjans de transport aeri, marítim i terrestre.

Aquest cicle permet treballar com a Tripulant de Cabina i Passatgers, al sector ferroviari i marítim així com esdeveniments, fires, congressos...

Es tracta del primer cicle formatiu d'aquestes característiques que s'imparteix a un institut públic i es adaptat amb el curs TCP d’hoste o hostessa en terminals, mitjans de transport aeri, marítim i terrestre.

No cal dir que donada la situació privilegiada de la nostra ciutat al sector del transport el curs es del més adient i comporta moltíssimes sortides laborals per als qui el cursin.

Un espectacle de dansa de creació comunitària reflexiona sobre la nostra dependència de la tecnologia


“La Nit en dansa” és un procés comunitari de creació que culmina amb la presentació d'un espectacle de dansa al carrer.

Més d’una quinzena de persones han participat en aquest procés de creació escènica col·lectiva, dinamitzat per la ballarina professional Vero Cendoya.



Avui, divendres 19 de juliol, es presentarà el resultat del projecte “La Nit en Dansa”, que
aquest any és fruit d’un procés de creació col·lectiva. Les diferents edicions de “La Nit en Dansa” han alternat propostes professionals amb altres de practicants no professionals vinculats al Centre Cívic Jardins de la Pau. En aquesta ocasió s’ha treballat amb la ballarina professional Vero Cendoya.
Enguany, l’espectacle porta per títol “Empantallades” i reflexiona a través de la dansa de la nostra dependència del aparells tecnològics i dels mitjans digitals. L’espectacle, que forma part de la campanya “Viu l’estiu al Prat”, s’interpretarà entre les 21.30 i les 23.15 h als jardins de la Pau.
Fins a 18 persones han participat en aquest procés de creació escènica col·lectiva, dinamitzat per la ballarina professional Vero Cendoya, que combina la seva carrera com a intèrpret amb la de coreògrafa i pintora.
Sota el títol “Empantallades”, l’espectacle ens farà reflexionar a través de la dansa sobre la dependència i connexió que la societat actual té dels aparells tecnològics, en concret dels mòbils i les xarxes socials. També ens farà pensar sobre la nostra individualitat, sobre allò que volem aparentar quan mostrem fotografies a través dels mitjans digitals, i fins a quin punt el fet d’estar tant connectat a les xarxes ens fa desconnectar el món que ens envolta. La posada en escena a l’aire lliure també pretén generar un espai de trobada i crear comunitat a l’entorn de la dansa.
Per preparar l’espectacle, els participants d’aquest procés de creació col·lectiva han estat assajant de forma continuada des del passat 27 d’abril. Es tracta de persones que no són professionals de la dansa, però que estan motivades i interessades per ballar, aprendre i compartir una experiència artística.
El projecte de la “La Nit en Dansa” s’ha impulsat des de la la Taula de Serveis del Centre Cívic Jardins de la Pau, en què participen diversos serveis municipals (Educació, Acció Social, Joventut, Ciutadania i Cultura). Aquests serveis, juntament amb el Centre de Promoció Social Francesc Palau i el propi Centre Cívic van fer una convocatòria per animar la ciutadania a participar en aquesta experiència.
També s’hi han sumat persones amateurs interessades en la dansa, que ja havian pres part prèviament de l’espectacle “La Partida”, dirigit també per Vero Cendoya. Al voltant d’aquesta obra, inspirada en la pel·lícula italiana “El árbitro” de Paolo Zucca i que planteja l’enfrontament entre dos móns antagònics com el futbol i la dansa, també es va organitzar un procés participatiu. Les persones que hi van prendre part van poder experimentar l’exhibició professional, intervenint en diversos moments de l’espectacle. L’obra es va interpretar el passat 12 de maig al Teatre L’Artesà.
“Arts en Viu”, un projecte artístic de ciutat comunitari, participatiu i accessible
Activitats com aquesta, entre moltes altres de teatre, circ, música o dansa que es fan a la ciutat del Prat, s’emmarquen en el programa municipal d’Arts en Viu.  Aquest programa connecta els diferents equipaments i projectes que treballen en aquest àmbit a la ciutat i té com a node central el Teatre L’Artesà, que va tornar a obrir les seves portes a finals del passat mes de març.
El programa s’organitza a partir d’un model en xarxa, en què els diferents equipaments culturals de la ciutat (també en formen part El Modern, La Capsa, el Cèntric Espai Cultural i els diferents centres cívics del Prat) treballen de manera col·laborativa i oberta amb la ciutadania, les associacions i entitats locals, L’Escola d’Arts en Viu i la resta de centres educatius de la ciutat i d’altres projectes ja existents com IntersECCions, que promou els vincles entre el món educatiu i cultural i la comunitat, per situar-les com a motor de transformació social.(Nota de premsa)